¿Cómo poner precio a un producto?

Poner precio a un producto es definir cuánto cobras sumando tu costo, el margen de ganancia que quieres y lo que el mercado está dispuesto a pagar. Un buen precio cubre todos tus costos, te deja ganancia y sigue siendo competitivo para tu cliente.

Poner precio "a ojo" o copiando al de enfrente es de los errores más caros. Aquí tienes un método simple en tres pasos.

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Los 3 pasos para fijar tu precio

  • 1. Calcula tu costo real: no solo lo que te costó el producto, también la parte que le toca de renta, luz, empaque y tu tiempo.
  • 2. Suma tu margen de ganancia: decide qué porcentaje quieres ganar sobre el precio y agrégalo (recuerda: margen sobre el precio, no markup sobre el costo).
  • 3. Revisa el mercado: compara con la competencia y con lo que tu cliente valora. Si das algo mejor, puedes cobrar más.

Ejemplo en pesos

Vendes un producto que te cuesta $60 (incluyendo su parte de gastos) y quieres un margen del 40%. Como el margen va sobre el precio, divides el costo entre (1 − 0.40): $60 ÷ 0.60 = $100. Vendiéndolo en $100 ganas $40 por pieza, que es justo el 40% que querías.

Si pusieras el precio sumando "40% al costo" ($60 + 40% = $84), creerías ganar 40% pero en realidad ganarías solo 28.6%. Por eso el método importa.

Preguntas frecuentes

¿Cómo subo los precios sin perder clientes?

Sube de a poco y comunica el valor, no el aumento: mejor producto, mejor servicio, más comodidad. Avisa con tiempo a tus clientes frecuentes y, si puedes, ofrece una versión con más valor en lugar de solo encarecer la misma.

¿Está mal poner el mismo precio que la competencia?

No necesariamente, pero copiar el precio sin conocer tus propios costos es peligroso: lo que a tu competencia le deja ganancia a ti puede dejarte pérdida. Primero calcula tu costo y tu margen, y luego compara.

Actualizado en mayo de 2026

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