¿Qué es el régimen fiscal?

El régimen fiscal es la categoría que el SAT te asigna según tu actividad y tus ingresos, y que determina qué impuestos pagas, cómo los calculas y cada cuándo declaras. Es el conjunto de reglas bajo el que tu negocio cumple con Hacienda; queda registrado en tu RFC.

Si vas a darte de alta o ya facturas, esta palabra te va a perseguir. Tranquilo: aquí te explicamos qué significa tu régimen fiscal y por qué importa tanto para tu negocio.

Organiza tu negocio para formalizarte

¿Para qué sirve el régimen fiscal?

Tu régimen fiscal es como el carril por el que circulas ante el SAT: define qué impuestos te tocan (principalmente ISR e IVA), con qué tasa y cada cuándo presentas tus declaraciones. Por eso aparece siempre en tu Constancia de Situación Fiscal y en cada factura (CFDI) que emites.

  • Determina cuánto y cómo calculas tus impuestos.
  • Define cada cuándo declaras (mensual, anual).
  • Marca qué deducciones y facilidades puedes aprovechar.
  • Tu régimen debe ser consistente entre tu RFC y tus facturas y compatible con el uso del CFDI, o el comprobante puede rechazarse o tu cliente no podrá deducir.

¿Cuáles son los regímenes fiscales más comunes?

El SAT tiene un catálogo de regímenes según seas persona física (tú como individuo) o persona moral (una empresa). Para un negocio físico pequeño, los más usados son:

  • RESICO (Régimen Simplificado de Confianza): el más sencillo y de tasas bajas para quien vende productos o servicios y no rebasa el tope de ingresos.
  • Actividades Empresariales y Profesionales: para negocios o profesionistas con ingresos mayores o deducciones fuertes.
  • Sueldos y Salarios: si además trabajas para un patrón.
  • Personas Morales: cuando tu negocio es una empresa constituida.

Los topes de ingresos y las tasas cambian con cada reforma fiscal, así que confirma siempre la versión vigente directo en el SAT antes de elegir.

¿Cómo elijo el régimen fiscal correcto?

Ejemplo: una taquería que factura $80,000 al mes (unos $960,000 al año) cae cómodo en RESICO, donde la tasa de ISR es de las más bajas y la declaración llega casi prellenada. Pero si esa misma taquería crece tanto que rebasa el tope de ingresos de RESICO, el SAT la mueve al régimen general (Actividades Empresariales), donde a cambio puede deducir sus compras con factura. La regla de oro: tu régimen debe encajar con cuánto vendes y cuántos gastos puedes comprobar.

Preguntas frecuentes

¿Dónde veo cuál es mi régimen fiscal?

Aparece en tu Constancia de Situación Fiscal, el documento que descargas gratis desde el portal del SAT con tu RFC y contraseña o e.firma. Ahí dice tu régimen actual y tus obligaciones.

¿Puedo cambiar de régimen fiscal?

Sí. Puedes actualizar tu régimen en el SAT cuando tu actividad o tus ingresos cambian, presentando un aviso de actualización. Conviene revisarlo cada año o cuando tu negocio crece para no pagar de más.

¿Puedo tener más de un régimen fiscal a la vez?

Sí, el SAT permite combinar algunos regímenes; por ejemplo, RESICO por tu negocio y Sueldos y Salarios si también tienes un empleo. Cada régimen mantiene sus propias obligaciones.

Actualizado en mayo de 2026

Esta información es general y orientativa; no constituye asesoría fiscal ni contable. Las reglas, tasas y requisitos del SAT cambian con cada reforma: confirma los datos vigentes en el portal del SAT o con tu contador antes de tomar decisiones.

WhatsApp