Calculadora de costo de mercancía vendida (CMV)
Comprar no es gastar hasta que la mercancía sale. Escribe tu inventario al inicio, tus compras y tu inventario al final, y te decimos lo que de verdad costó lo que vendiste.
Lo que compraste no es lo que gastaste: comprar no cuenta hasta que la mercancía sale. Esto calcula lo que de verdad costó lo que sí vendiste.
Valor de lo que tenías.
Lo que le compraste a proveedores.
Valor de lo que te quedó.
Para ver qué porcentaje se lleva la mercancía.
Escribe tu inventario inicial, tus compras y tu inventario final.
La fórmula y por qué no es solo "lo que compré"
CMV = inventario inicial + compras − inventario final. Si empezaste con $40,000 de mercancía, compraste $55,000 y terminaste con $38,000, tu CMV fue $57,000 — no los $55,000 que compraste.
La diferencia importa porque el dinero que se queda en el anaquel no es gasto del periodo, es capital parado. Contar las compras como gasto hace que un mes en que surtiste fuerte se vea artificialmente malo, y uno en que vaciaste inventario se vea artificialmente bueno.
Por eso el CMV es la única forma honesta de comparar dos meses entre sí: aísla lo que costó lo que efectivamente saliste a vender.
El porcentaje que te dice si vas bien
El número que se compara mes contra mes no es el CMV en pesos, es el CMV como porcentaje de tus ventas. Ese porcentaje es bastante estable en un negocio sano, y cuando se mueve avisa de algo.
- Comida preparada: entre 28% y 35% es lo sano. Arriba de 40% el negocio no aguanta renta y sueldos.
- Abarrotes y reventa: 80% a 92%, por naturaleza del giro.
- Ropa y accesorios: 40% a 60%.
- Servicios con material: muy variable, pero el material rara vez pasa del 30%.
Si tu porcentaje sube sin que hayas cambiado precios, revisa tres cosas en este orden: si tu proveedor subió y no lo notaste, si tu merma creció, y si estás dando más descuentos de los que crees.
Dónde se esconde el CMV que no ves
La cuenta se ve limpia y en la práctica hay fugas que la ensucian. Las tres más comunes en negocio pequeño:
- La merma no registrada: lo que se echa a perder, se rompe o se regala sale del inventario sin generar venta, e infla tu CMV sin que sepas por qué.
- El consumo interno sin anotar: lo que consume el personal o la familia.
- Las entradas mal contadas: aceptar mercancía sin verificar cantidades es la fuente más común de diferencias, y no es robo, es procedimiento.
Si tu CMV calculado no cuadra con lo que esperabas, empieza por esas tres antes de sospechar de otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Cómo valoro mi inventario?
A costo, no a precio de venta: lo que te costó a ti la mercancía que tienes. Valorarlo a precio de venta infla el inventario y desvirtúa todo el cálculo.
¿Cada cuánto lo calculo?
Mensual, con un conteo de inventario al cierre. Si contar todo es inviable, usa conteo cíclico —una parte cada semana— y calcula el CMV con la mejor estimación.
¿El CMV incluye el flete?
Sí, si el flete es parte de poner la mercancía en tu anaquel. Dejarlo fuera subestima tu costo real.
¿Y la merma?
La merma queda dentro del CMV automáticamente, porque salió del inventario y no generó venta. Por eso conviene registrarla aparte: si no, aparece como costo sin que sepas de dónde vino.
¿Sirve para servicios?
Menos, porque el costo principal de un servicio es tiempo, no mercancía. Para servicios conviene más la calculadora de costo por hora.
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