Calculadora de tasa de recompra: ¿cuántos clientes vuelven?
De los clientes que te compraron el mes pasado, ¿cuántos volvieron este? Ese porcentaje dice más del futuro de tu negocio que las ventas del mes, y casi nadie lo mide.
De los clientes que te compraron el mes pasado, ¿cuántos volvieron este? Ese porcentaje dice más del futuro de tu negocio que las ventas del mes.
Personas distintas, no ventas.
De esos mismos, cuántos regresaron.
Para verlo en pesos.
Escribe cuántos clientes tuviste y cuántos regresaron.
Por qué la recompra manda en un negocio chico
Conseguir un cliente nuevo cuesta: publicidad, promoción de entrada, tiempo. Que vuelva uno que ya te compró cuesta un mensaje. Por eso mover la recompra es la palanca más barata que tiene un negocio pequeño, y la que menos se trabaja a propósito.
Un ejemplo en pesos. Una estética con 200 clientas al mes y ticket de $350 factura $70,000. Si sube su recompra de 3 a 4 visitas por clienta al año, sin atraer una sola clienta nueva, gana $70,000 más al año. Para conseguir eso por la vía de clientes nuevos tendría que atraer, retener y atender a decenas de personas más.
Cómo se mide bien
Toma los clientes DISTINTOS que te compraron el mes pasado —personas, no ventas— y cuenta cuántos de esos mismos volvieron este mes. Ese es el número. No sirve contar cuántos clientes tuviste este mes: eso mezcla los nuevos con los que regresan y esconde el problema.
- Menos de 20%: recompra baja. La mayoría no vuelve.
- Entre 20% y 40%: vas bien, y subirla unos puntos es más barato que traer gente nueva.
- Más de 40%: tienes clientela de verdad. Cuida lo que la sostiene.
El rango sano varía por giro: una tortillería debería estar altísima y una mueblería bajísima, porque nadie compra un sillón cada mes. Compárate contra ti mismo mes a mes, no contra un promedio.
Las razones reales por las que no vuelven
Cuando se le pregunta a clientes que dejaron de ir, el precio casi nunca encabeza la lista. Lo que aparece es esto:
- Se les olvidó y nadie los volvió a buscar. Es la causa número uno y la más fácil de arreglar.
- Inconsistencia: la segunda vez no fue como la primera.
- Una mala experiencia que nunca se resolvió porque nadie preguntó.
- Indiferencia percibida: sintieron que daba igual si volvían.
Fíjate en que ninguna se arregla con un descuento. Por eso las promociones rara vez recuperan clientela: no atacan la causa. Lo que sí funciona es un registro simple con nombre, qué compró y cuándo, y un mensaje a tiempo justo antes de que lo necesite otra vez.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto la mido?
Mensual, comparando siempre el mismo par de meses. Lo importante es la tendencia: si baja tres meses seguidos tienes un problema de producto o servicio, no de difusión.
¿Qué tasa es buena?
Depende del giro y de cada cuánto se consume lo que vendes. En consumo frecuente, arriba de 40% es sano. En productos duraderos, una tasa baja es normal y lo que importa es la recomendación.
¿Necesito un sistema para medirla?
No. Una lista con nombre, teléfono, qué compró y la fecha alcanza perfectamente. Lo difícil no es la herramienta, es tomarse el minuto de anotarlo al cobrar.
¿Sirven los descuentos para que regresen?
Menos de lo que se cree, porque la causa principal de no volver no es el precio. Además acostumbran al cliente a esperar la promoción. Un recordatorio oportuno suele rendir más.
¿Y si mi negocio es de compra única?
Entonces tu indicador equivalente es la recomendación: cuántos clientes nuevos llegaron porque alguien los mandó. Se mide preguntando al cobrar.
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