¿Cómo ahorrar para los impuestos de tu negocio?
Ahorrar para los impuestos consiste en apartar un porcentaje de cada venta en una cuenta separada, apenas entra el dinero, para que al momento de declarar el pago ya esté disponible. Es un hábito de flujo, no un tema contable, y evita el descuadre más común de los negocios pequeños.
Lo esencial
- El dinero de los impuestos no es tuyo aunque esté en tu cuenta: apártalo el día que entra la venta.
- Usa una cuenta separada a la que no tengas tarjeta: la fricción es parte del método.
- El porcentaje a apartar depende de tu régimen y tu situación: confírmalo con tu contador o en el SAT.
- Si ya vienes atrasado, ponerte al corriente pronto siempre sale más barato que dejarlo crecer.
El problema casi nunca es cuánto se paga de impuestos: es que el dinero ya se gastó cuando llega la fecha. Este es el método para que eso no vuelva a pasar, y qué hacer si ya vienes atrás.
Lleva tus ventas al día con EmprendeIAPaso a paso
Averigua qué te toca pagar y cuándo
Antes de apartar necesitas saber contra qué. Confirma tu régimen fiscal, qué impuestos te corresponden y en qué fechas se presentan tus declaraciones. Esto sale de tu Constancia de Situación Fiscal y del portal del SAT; si tienes dudas, es exactamente la conversación que vale la pena tener con un contador.
Define tu porcentaje con tu contador
El porcentaje que debes apartar depende de tu régimen, tu nivel de ingresos y tus deducciones. No copies el número de otro negocio ni de un video: pídele a tu contador que te diga qué porcentaje de cada venta conviene separar en tu caso concreto, y revísalo cuando cambien tus ingresos.
Abre una cuenta solo para esto
Una cuenta de ahorro separada, sin tarjeta de débito asociada y de preferencia en otro banco. La fricción no es un accidente del método: es el método. Si el dinero está a un toque de distancia en la app que usas a diario, se va a gastar.
Transfiere el día que cobras, no a fin de mes
Esta es la parte que hace que funcione. Cada vez que haces corte —diario o semanal, como te acomode— transfieres el porcentaje acordado a esa cuenta. Si esperas a fin de mes, el dinero ya se movió y el apartado se vuelve teórico.
No toques esa cuenta para nada más
Ni para un pedido urgente, ni para tapar un mes flojo, ni para una oportunidad de mercancía barata. En el momento en que esa cuenta se vuelve un colchón de emergencia, dejas de tener dinero para impuestos y vuelves al punto de partida.
Revisa el saldo contra tu declaración
Cada vez que presentes tu declaración, compara lo que apartaste contra lo que pagaste. Si sobró consistentemente, baja un poco el porcentaje. Si faltó, súbelo. En dos o tres ciclos el número queda calibrado a tu negocio real.
Por qué falla el método de 'ya lo junto cuando toque'
Porque el dinero en la cuenta no viene etiquetado. Si tienes $80,000 en la cuenta del negocio, tu cerebro ve $80,000 disponibles, aunque una parte esté comprometida con la próxima declaración. Y cuando aparece la oportunidad —mercancía en oferta, la reparación necesaria, el mes flojo— ese dinero se usa, porque estaba ahí.
Es exactamente el mismo mecanismo que hace fallar el ahorro personal. La solución tampoco es distinta: mover el dinero fuera de la vista apenas entra. No es un truco psicológico menor; es la diferencia entre llegar a la declaración con el pago listo o con un problema de flujo.
Y hay un costo escondido en no hacerlo: los negocios que llegan sin dinero a la declaración suelen resolverlo con crédito caro, con retraso —que genera actualizaciones y recargos— o dejando de pagarle a un proveedor. Las tres opciones cuestan más que haber apartado.
Dónde guardarlo
El criterio es simple: tiene que estar disponible en la fecha y ser incómodo de tocar antes. Con eso en mente:
- Cuenta de ahorro en otro banco, sin tarjeta asociada: la opción más práctica para la mayoría.
- Cuenta con rendimiento de liquidez diaria: si tu declaración es mensual, necesitas poder disponer sin penalización.
- Instrumentos con plazo forzoso: solo si tu obligación es anual y estás seguro de las fechas.
- Efectivo guardado en el negocio: no. Se gasta, se pierde y no genera nada.
Si el instrumento genera algún rendimiento, ten presente que ese rendimiento también puede tener implicaciones fiscales. Coméntalo con tu contador para no crearte un tema nuevo mientras resuelves otro.
Si ya vienes atrasado
Le pasa a muchísimos negocios y tiene salida, pero la salida es hacia adelante, no esperando. Las obligaciones no declaradas generan actualizaciones y recargos que crecen con el tiempo, así que cada mes que pasa el problema es más caro.
El camino sensato: siéntate con un contador, haz el diagnóstico completo de lo que debes, pregunta por las facilidades de pago que ofrece la autoridad —existen esquemas de pago en parcialidades— y en paralelo empieza YA el apartado del porcentaje sobre tus ventas actuales. Ponerte al corriente del pasado sin cambiar el hábito solo te devuelve al mismo lugar el año que viene.
Este es un tema donde la asesoría profesional se paga sola. La información de esta guía es general y orientativa: tu situación concreta —régimen, montos, antigüedad del adeudo— la tiene que revisar un contador o el propio SAT.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de mis ventas debo apartar?
Depende de tu régimen fiscal, tus ingresos y tus deducciones, así que no hay un número universal. Pídele a tu contador que calcule el porcentaje para tu caso y revísalo cuando cambien tus ingresos.
¿Puedo apartar en la misma cuenta del negocio?
Puedes, pero funciona mucho peor. El dinero visible se usa. Una cuenta separada sin tarjeta asociada es lo que hace que el método aguante los meses flojos.
¿Qué pasa si no declaro?
Las obligaciones omitidas generan actualizaciones, recargos y posibles multas, y el monto crece con el tiempo. Consulta tu situación en el portal del SAT o con un contador y regularízate cuanto antes.
¿Existe forma de pagar en parcialidades?
La autoridad contempla esquemas de pago en parcialidades bajo ciertas condiciones. Consulta los requisitos y las condiciones vigentes directamente en el SAT o con tu contador.
¿Necesito contador si mi negocio es chico?
Para apartar el dinero, no. Para saber cuánto apartar, qué puedes deducir y presentar bien tus declaraciones, un contador suele costar mucho menos de lo que ahorra en errores y recargos.
Actualizado en agosto de 2026
Fuentes oficiales
Esta información es general y orientativa; no constituye asesoría fiscal ni contable. Las reglas, tasas y requisitos del SAT cambian con cada reforma: confirma los datos vigentes en el portal del SAT o con tu contador antes de tomar decisiones.
Escrito y revisado por el Equipo editorial de EmprendeIA
Contenido escrito y revisado por el equipo de EmprendeIA, con fuentes oficiales y fechas de actualización visibles. Cómo creamos nuestro contenido.